Países Nórdicos
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Las iglesias miembro nórdicas siempre se han sentido cercanas unas de otras, geográfica y culturalmente. Gracias al acuerdo de Porvoo, muchas de las iglesias de la región comparten la misma base específica para la cooperación ecuménica, a través de la cual la comunión luterana muestra su apertura y su participación inspirada para la convivencia y las acciones ecuménicas.
Al encontrarse regularmente en la familia luterana de la región, las iglesias se afirman en su identidad, de manera que las actividades ecuménicas que tienen la finalidad de mostrar la comunión más amplia de la Iglesia con su variedad de confesiones, pueden realizarse más decididamente. A través de la estrecha relación con las iglesias miembro en la región báltica, se expresa la comunión interregional sobre una base permanente.





