Servir a las Iglesias en Misión
El Departamento de Misión y Desarrollo (DMD) fortalece a las iglesias miembro en su labor de cumplir con la misión de Dios en el mundo.
Misión es la palabra central: tanto en el nombre del departamento como en su labor. En los últimos años se ha producido un profundo cambio en la manera de entender lo que es la misión. Ese cambio consistió en un alejamiento del concepto de misión como "de la iglesia" y un acercamiento al concepto de misión "de Dios". Como personas cristianas somos llamadas y enviadas por Dios a unirnos a la misión de Dios en el mundo.
El DMD se deja guiar por dos conjuntos de principios:
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En primer lugar, la visión de la FLM como comunión de iglesias en misión, significa que el DMD tiene el mandato específico de promover la comunión entre las iglesias miembro y dentro de ellas.
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En segundo lugar, la concepción de que la proclamación, el servicio y la defensa de causas forman un todo y son centrales en la vida y la misión de la iglesia.
Trabajo misionero en Pare Mountains, Tanzania. © FLM/M. Stasius |
La otra parte del mandato del departamento es el "desarrollo", también conocido en círculos eclesiásticos como "diaconía" - el servicio a la sociedad - o incluso como "misión transformadora". El impulso común para el trabajo de desarrollo que se apoya mediante el DMD, es el objetivo de potenciar la capacidad de las personas pobres y excluidas.
La iglesia es un instrumento eficaz y comprobado para el cambio social y el desarrollo en una comunidad local. Las iglesias miembro de la FLM hacen mucho para capacitar a mujeres y hombres, jóvenes y niños, a edificar comunidades justas, inclusivas, participativas y autónomas.
La combinación de "Misión" y "Desarrollo" habla por sí misma: la diaconía es una parte de la misión de la iglesia.
Apoyo mediante proyectos y programas
El apoyo del DMD para las iglesias miembro se reparte entre proyectos y programas. Como orientación sirven los siguientes tres objetivos:
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afirmar capacidades y competencias en las iglesias miembro;
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ampliar el sentido de la misión; y
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fortalecer a las iglesias miembro con recursos financieros, materiales y humanos.
Los programas regionales y globales requieren la realización de conferencias, consultas, talleres, seminarios y servicios de asesoramiento. Con ellos se apunta a consolidar las diversas actividades misioneras, la formación teológica y el trabajo diacónico en las iglesias miembro y entre ellas.
Además, hay solicitudes de financiación para proyectos que son manejados por iglesias miembro individuales, grupos ecuménicos y organizaciones no-gubernamentales. Éstas se atienden a través de las oficinas regionales y globales. Los proyectos incluyen ministerios de la iglesia, evangelización, comunicación y trabajo de desarrollo. Los proyectos que reciben la aprobación como prioritarios por el Comité de Proyectos, se benefician con el "compartir recursos" dentro de la comunión luterana.
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Mediante actividades que producen ingresos se logra la manutención en Etiopía. © FLM/M. Stasius |
Todos los años, el DMD coordina un presupuesto de alrededor de 10 millones de USD para apoyar unos 450 proyectos y programas de misión, comunicación y desarrollo.
Temas clave
La campaña de la FLM en la lucha contra el VIH/SIDA fue lanzada en 2002, cuando las iglesias luteranas en África se comprometieron a "romper el silencio" y combatir la pandemia.
Un aporte significativo de la FLM al Decenio Ecuménico para Superar la Violencia fue el documento "Las iglesias dicen 'no' a la violencia contra la mujer".
En una serie de consultas regionales que se prolongará hasta 2006, la comunión de la FLM iniciará un proceso de reflexión sobre el significado del desarrollo en una situación cambiada por la globalización.
Las cinco redes regionales de educadores cristianos han emprendido un trabajo de investigación con el tema "Nutrir la cultura de la paz."
Coordinación regional y global
Las relaciones entre las iglesias miembro, las agencias de misión y otros interlocutores son coordinadas por el personal en las regiones y en el secretariado en Ginebra.
El DMD se compone de tres oficinas regionales, cuatro secretarías de área y cuatro secretarías globales. Las oficinas regionales tienen sus sedes en Bangkok, Tailandia; Bratislava, República Eslovaca, y Chicago, EE.UU. Las secretarías de área y las globales se encuentran en el secretariado en Ginebra.
Las formas de cooperación entre las iglesias y las de tomar decisiones en las regiones pueden variar de una región a la otra, y se encuentran en distintas etapas de desarrollo.
En cada región o subregión suele haber un comité de líderes de iglesias, en algunos casos también de otros representantes de las iglesias. Éstos pueden recibir la ayuda del personal de la FLM en la misma región.
Las cuatro secretarías de área en Ginebra sirven como punto de contacto e intercambio entre la comunión luterana global y las iglesias miembro en todas las áreas, con excepción de América del Norte. Las secretarías de área y las oficinas regionales trabajan en estrecha colaboración con las cuatro secretarías globales cuando se trata de temas que son comunes a todas las iglesias, como el de las mujeres o de los jóvenes, la educación cristiana y la comunicación y la formación de recursos humanos.
Las secretarías de la mujer y de la juventud se ocupan de programas que exigen la participación plena de las mujeres y los jóvenes en la iglesia y la sociedad. Los programas para la formación de líderes promueven la igualdad entre mujeres y hombres. Talleres y seminarios ayudan a darles a los jóvenes una voz para hacerse oír en las estructuras de toma de decisión de su iglesia.
La secretaría para la formación de recursos humanos maneja el programa de becas del departamento. Con su ayuda se brinda apoyo a los programas educativos que responden a carencias específicas en las iglesias miembro. Cerca del 40 por ciento de las becas están reservadas a candidatas mujeres.







